Subcampeón de España M30A 2019

     23/8/19 - El sábado pasado, día 17, participé en mi primer Campeonato de España de la categoría máster. Una prueba a la que acudía con muchas ganas, ya que a lo largo de la temporada he demostrado que tengo nivel para aspirar a cosas importantes y porque las sensaciones entrenando eran buenas.

     Llevaba sin competir un mes, desde la última prueba de la Copa de España en Valladolid, donde intenté sorprender, sin éxito, al pelotón en los últimos 3 km, pero se me quedó buen sabor de boca. Por eso tomé la decisión de preparar este campeonato de la mejor manera que estaba en mi mano, haciendo entrenamientos bien planificados, con días de mucha calidad y otros de asimilar esos esfuerzos, me cuidé en la alimentación para llegar lo más fino posible a un recorrido duro como este, descansando como es debido, tratando con fisioterapia las molestias que la caída en Cuenca me dejó a nivel muscular y articular...

Expedición bargueña (de izquierda a derecha): Mario, Ángel Delgado y José Pardo

     Llegamos a Grado, Asturias, el viernes 16 y decidimos ir directamente a reconocer el circuito de la carrera. De este reconocimiento, en mis adentros, terminé contento, porque se trataba de un recorrido duro, constante sube y baja, carreteras estrechas, curva a un lado y otro... Y los datos de mis últimos entrenos demostraban que podía estar delante en una carrera exigente. Así que muy motivado salimos a rodar suave.

     Viendo el mapa y el perfil del campeonato os podéis hacer una idea de cómo fue la carrera.

     Nos dirigíamos hasta Pravia, hacíamos un pequeño bucle allí que incluía el primer puertecillo, y volvíamos a Grado por la misma carretera para entrar en el circuito de 28 km al que dábamos 3 vueltas, acumulando un desnivel positivo de casi 2000 m. Es exigente, pero no son los 2600 m que anunció previamente la organización. En total, 125 km duros que hicieron que muy pocos corredores acabáramos la carrera. La temperatura inicial y la humedad presente siempre en Asturias se encargaron de endurecer aún más el campeonato.

     Hablando con los compañeros que acudimos al nacional, planteamos una posible táctica de carrera: meterse en la escapada que se pudiera hacer al inicio por si luego nadie tiraba por detrás. Era buena idea porque los equipos, en este tipo de carreras, suelen ser menos numerosos y los intereses personales pueden jugar en contra de los colectivos. Valoré esta opción seriamente. Pero por otro lado, tenía en la cabeza que se podría tratar de una carrera muy dura, de eliminación, y que apostar todo al inicio de la misma se podría "pagar" conforme los km fueran pasando. Así que decidí quedarme en el pelotón, corriendo en buena posición para no perder la cara a la carrera, pero reservando energías para emplearlas en los momentos decisivos. Esa fue la táctica que llevé a cabo.

     Fuimos 122 corredores los que salimos puntuales a las 16 h, con el Garmin marcando 31 grados de temperatura. Después de 2 km de salida neutralizada, empezaban los habituales ataques buscando la fuga. La carretera hacia Pravia, muy sinuosa, se hizo a gran velocidad, pero sin que se formara grupo por delante. Ascendimos el primer puerto del día, La Campa, 770 m al 10% de media con una rampa final del 15%, todos juntos. Atravesamos Pravia y vuelta hacia Grado. Fue aquí cuando se conformó la primera fuga del día con tres corredores, dos de ellos del equipo AC Hoteles. En el pelotón nadie quería coger la responsabilidad e hicieron camino por delante.

     A partir de aquí el relato puede ser algo diferente a la realidad. Esto es debido a que existía gran confusión en el pelotón sobre la situación de la carrera. ¿Cuántos corredores van en la fuga? ¿Cuánto tiempo sacan? ¿Quiénes son?... La organización del Campeonato de España resultó ser ejemplar en muchos aspectos, en casi todos, pero no tener una moto en carrera que pueda informar con una pizarra a los corredores de estas cosas es un error grande, bajo mi punto de vista. 

     Así llegamos a Grado, pasamos por primera vez por meta e iniciamos la primera vuelta al circuito. La speaker nos "cantó" que el grupo de escapados tenía una diferencia de 35" sobre el pelotón, en el cual yo seguía rodando en posiciones delanteras pero sin dar la cara, saliendo a algunos ataques que consideraba peligrosos, comiendo y bebiendo. La primera subida a Cabruñana, saliendo del mismo pueblo, un puerto de 5,2 km al 5% con zonas entorno al 7-8%, se hizo a un ritmo mantenido ya que nadie se decidía a tirar. Fue aquí donde cogimos a la escapada.

     Bajada rápida y entrada al siguiente puerto, San Tirso, 4,9 km al 3% pero que en sus km iniciales eran constantes los porcentajes al 6-7%, luego suavizaba. Bajada con alguna curva peligrosa por las hojas en el suelo y la sombra de los árboles y última ascensión a Aces, casi 1 km al 10%. En todo este tramo fueron muchos los ataques que se produjeron por gran cantidad de corredores. En alguno de ellos se conformó una nueva escapada de 4 componentes. Como en el pelotón se alternaban los ataques con momentos de parón, la fuga rápidamente cogió ventaja y al finalizar esta primera vuelta (segundo paso por meta) tenían una diferencia, según nuestra informadora la speaker de 2'40".

     En la siguiente foto se observan los datos de la primera vuelta al circuito, con las 3 ascensiones comentadas:

     Si entráis en mi cuenta de Strava podéis ver cómo en esta primera vuelta, en general, los datos de potencia y frecuencia cardiaca son más bajos que en las siguientes. ¡El ritmo fue in crescendo!

     Con tal diferencia perdida sobre los fugados se encendieron las alarmas en todos nosotros. No esperábamos que hubieran abierto tanto hueco y las opciones de los que rodábamos en el pelotón se veían seriamente recortadas con esta desventaja. Seguramente, este mismo pensamiento tuvieron en el conjunto Granja Rinya Flower, el cual tenía una representación más numerosa en el grupo y un corredor fuerte para disputar al final, así que pusieron a sus hombres de equipo a tirar nada más comenzar el segundo paso por La Cabruñana. El ritmo fue alto y mantenido desde abajo, por lo que la diferencia se fue recortando poco a poco con los fugados, cosas que sabíamos gracias a los espectadores que cronometraban desde la cuneta. En esta ascensión se les recortó en torno a 1', por lo que el trabajo de este equipo fue importantísimo a la hora de volvernos a meter en carrera y de que el pelotón viera reducido sustancialmente su número de componentes.

     Tras la bajada, en la segunda subida a San Tirso, fue donde realicé unos de mis primeros movimientos importantes en carrera. Salí a un ataque del corredor fuerte del Granja Rinya Flower y rápidamente entré a colaborar relevando porque se había abierto hueco. Esto seleccionó más el pelotón y nos valió para recortar tiempo con los 4 escapados. 

     En el siguiente vídeo se puede apreciar el grupo que se formó después de este movimiento, las diferencias con la escapada, así como el hueco abierto con el resto de corredores.

     Pero la escasa colaboración fue la tónica en esta carrera y la diferencia que se obtuvo con este movimiento se vino abajo en la siguiente subida a Aces, donde los dos grupos más numerosos que se ven en el vídeo se volvieron a juntar. En la siguiente foto, camino del último paso por meta que daría comienzo a la tercera y definitiva vuelta, se ve al grupo de nuevo unido.

     Fue un momento que aproveché para ver qué corredores componían este grupo, situar un poco la carrera y reponer fuerzas con los geles de GoldNutrition. A lo largo de las 3,5 h que duró el campeonato, fueron 4 geles, 4 barritas energéticas y 5 bidones de agua los que ingerí. Esto me mantuvo en condiciones óptimas de disputar hasta el final la opción de victoria. Las sensaciones eran increíbles, me encontraba a gusto tanto subiendo como bajando, saliendo a los ataques o forzando la maquinaria cuando era necesario. Por eso inicié muy confiado la tercera y última vuelta.

     En la subida final a La Cabruñana, a unos 25 km de meta, se realizaron varios ataques duros por parte, sobre todo, de dos corredores. Salí a por ellos bien, con fuerza y buena cadencia. Esto hizo que nos destacáramos en la ascensión 4 corredores que dimos caza antes del final del alto a los 4 escapados, por lo que ya formaba parte del grupo que encabezaba la carrera.

     En la foto anterior se detalla esta subida a Cabruñana y marco uno de los ataques a los que respondí y que sirvieron para marcharnos por delante. En las fotos siguientes el momento de estas aceleraciones.

     Este grupo de 8 iniciamos la bajada y el siguiente ascenso a San Tirso. El trabajo conjunto no era del todo fructífero. Nadie pasaba a relevo con convicción, pero a la vez se mantenía una velocidad considerable. Así subimos este puerto. Tira tú, tiro yo, pasamos todos, no pasa nadie...

     En este puerto y en el siguiente, Aces, último del día y a menos de 10 km para la meta, se produjeron varios ataques que traté de controlar porque por nada del mundo quería que de ese grupo se fuera nadie por delante. Sé que puedo ser de los más rápidos al sprint en una llegada en grupo y no quería que esa opción se me perdiera. Por tanto decidí salir, bien en primera persona o bien siguiendo a otros corredores, a todos los intentos que se produjeron.

     De esta manera entramos en los últimos 5 km y en la carretera que, en falso llano hacia abajo, nos conducía hasta la línea de meta en Grado. El bajo ritmo que llevábamos hizo que nos cogieran, faltando 3 km, un pequeño grupo que hizo que el sprint nos lo jugáramos entre 15 ciclistas. Antes se produjo algún ataque pero ya nadie quería sorpresas y no se permitió ningún movimiento. Yo me fui a cola del grupo a intentar recuperar algo de fuerzas, echar el último trago de agua y concentrarme, más aún, en hacer un buen sprint.

     Entrando en las calles del pueblo, menos de 2 km a meta, remonté poco a poco posiciones por la derecha. El sprint era en subida y tras una ligera curva a derechas, por lo que entendí que esta era la mejor opción. A esta curva llegamos a menos velocidad de la que me hubiese gustado para arrancar el sprint; no era peligrosa pero nadie quería darlo todo demasiado pronto. A la salida de la curva todos iniciamos la arrancada. Partí desde la quinta posición con mucha fuerza, remonté a dos corredores por el lado derecho, muy cerca de las vallas y el público, pero rápidamente me di cuenta que sería imposible remontar a los dos primeros. No es que hiciera un mal sprint o no tuviera fuerzas, es que hubo dos corredores más fuertes que yo.

     Datos del sprint:

     Terminé con un tercero en la clasificación general y un subcampeonato en la categoría 30A que, a pesar de que en ese momento y en las horas/días posteriores me supo a nada teniendo tan cerca la opción de ser campeón de España, poco a poco me va pareciendo un gran resultado del que debo estar contento.

     Clasificación general de la carrera y clasificaciones por categorías:

     Más fotos del después, podium y una que me hace especial ilusión: de los cuatro primeros clasificados en la general del Campeonato de España, tres fuimos compañeros de equipo hace 10 años en el potente Comunitat Valenciana: José David Martínez "Peque", José Luis Ruiz y un servidor. Estar en el podium con ellos me hizo recordar aquella magnífica etapa de mi vida, la cual añoro por los grandes momentos que viví.

     Quiero despedir esta crónica agradeciendo, porque son muchas las personas de las que me acordé estando en el podium:

- A la grupeta de Bargas, porque ellos hacen divertido el entrenamiento diario y ayudan a coger ese puntito tan bueno de forma. Peña Ciclista Bargas!!!!

- A Ángel y Pardo porque me facilitaron mucho las cosas en esta carrera: apoyo logístico, material, avituallamientos, estrategia, motivación...

- A mi fisio Laura por tratarme tan bien de la lesión sufrida por la caída en Cuenca. Ella me sacó del bache y me puso las piernas a tono para poder exprimirme en los entrenos.

- A todos aquellos que se han alegrado con este resultado y que me han mandando mensajes por diferentes medios. ¡Muchas gracias por vuestras palabras!

- El más especial a mi mujer, que con pocas horas de sueño, viajó desde el Caribe trabajando y empalmó sin descanso con un viaje en coche conduciendo Madrid-Asturias para llegar a ver el final de carrera. Por todo esto y por entender y respetar mi pasión.

- Y a , me lo dedico a mí mismo, porque soy yo el que sufre los entrenos a diario, el que se cuida comiendo y bebiendo, el que descansa y duerme, el que estira, el que sufre en la camilla de masaje, el que se baña en agua helada para recuperar, el que no sale en las fiestas del pueblo y un largo etcétera.

Porque obtener un buen resultado no es fruto de la casualidad o de entrenar poco. Hay que dedicarle horas y mucho esfuerzo.

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Mario

Un apasionado del deporte que ha dedicado toda su vida al ciclismo. Ahora quiero compartir mi experiencia y mis conocimientos para ayudarte a mejorar tu calidad de vida y conseguir los objetivos deportivos que te propongas.

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Jose Pardo - agosto 23, 2019

Muy grande amigo!! 😉

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